America

Los detalles para hacer inolvidable el carnaval del Uruguay

Cuando de carnaval se trata, los tambores, los desfiles y las grandes masas de personas no solo se concentran en Brasil: también lo hacen en Uruguay, país que cada año se paraliza durante estas fiestas, tan icónicas dentro del país como pudiera serlo un partido de fútbol entre Nacional y Peñarol.

De hecho, cada año entre los meses de enero y febrero, Montevideo y el Uruguay en general se paralizan para celebrar unas fiestas que durante casi 40 días conforman los carnavales más largos del mundo.

Murgas (música típica), poetas, obras y tablados ocupan los teatros, avenidas y sitios icónicos de todo el país, y turistas de todas partes del mundo acuden en masa para distraerse con las celebraciones, únicas muchas de ellas y originarias de ese país.

En el caso del candombe —declarado como patrimonio de la humanidad por la Unesco— los tambores hacen alusión a los negros africanos, que llegaron a territorio uruguayo en los tiempos de la colonia.

Con la murga, bombos, platillos, cánticos y agrupaciones utilizando vestuarios especiales y maquillajes, grupos musicales ambientan teatros y las principales avenidas, en un ritmo tan característico que se ha convertido con el paso de las décadas en el más representativo del país.

Magia dentro de lo inolvidable

Montevideo

A pesar de que Montevideo es la ciudad que enaltece la magia del Uruguay (no en vano es la capital del país), gracias a sus teatros, sus paseos, museos y estadios de fútbol, existen maneras de hacer que las visitas a esos lugares tan especiales se hagan inolvidables.

Imagine por ejemplo que está dando un paseo por La Rambla de Montevideo, cuando de repente, a usted a su pareja las detienen repentinamente para ofrecerles un desayuno a orillas del Río de La Plata.

Enseguida su acompañante sonríe, sorprendido, y lo que era un momento único se termina por hacer inolvidable.

O lo que es lo mismo, que sea usted quien quede boquiabierto por ser el que reciba un detalle, un regalo, esa pequeña (o gran) sorpresa que le llene de regocijo durante un día especial.

Prácticas como estas también pueden hacerse en plenos carnavales, bien sea antes de acudir al teatro o de asistir a una murga o tablado.

Por ejemplo, enviar por sorpresa una flor o un peluche para esa persona especial, o hacerle llegar una merienda para que se deleite en la tarde luego de haber disfrutado de un hermoso día rodeada de la máxima cultura del Uruguay.

Porque no solo se trata de ir a disfrutar de las playas, de ir a comer asado, tomar mate o acudir a la cancha para disfrutar de un partido de fútbol, ni tampoco de pensar que solo en Brasil se hacen fiestas carnavalescas: no, pues todo ello puede encontrarse también en ese pequeño país en el que se escucha tango.

Leave a Comment

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.