Razones para visitar Sudáfrica

En la punta sur del continente africano se encuentra una tierra de incontables atractivos turísticos.

Sudáfrica es un país de interminables parajes naturales de ensueño, escenarios urbanos vanguardistas y manifestaciones artísticas que dejan a más de uno boquiabierto. El mestizaje cultural es sorprendente y hacen de esta tierra un arrecife de coral en la superficie digno de ser visitado, respetado y contemplado. Razones para conocer Sudáfrica existen muchas, pero las principales son las que enumeramos en este post.

El lugar ideal para vivir experiencias únicas

África es un continente de múltiples caras. Los paisajes son tan diversos que parecieran zonas infinitamente remotas del planeta. Por un lado se encuentran desiertos interminables, por otro, bosques tropicales donde cada organismo parece un nuevo integrante de la biodiversidad, y por otro, un poco más común, la sabana salpicada de árboles, baobabs y animales de todos los tamaños. Pero ¿acaso hay un lugar donde todos estos paisajes se junten? Sudáfrica es la respuesta.

Para los que gustan de la naturaleza, encontrarán en Sudáfrica un destino privilegiado, el país está repleto de playas (2800 kilómetros de costa para ser exactos). Allí es fácil vivir experiencias únicas en el mar como avistar gigantes ballenas, hacer submarinismo, snorkel, buceo con tiburones o crucero en los alrededores de la bahía del Cabo.

Además, en tierra las posibilidades se duplican con rutas a caballo, safaris, senderismo, escalada, road trip  de extremo a extremo del país, e incluso vuelos en globo y helicóptero al amanecer.

Riqueza gastronómica que enamora

La gastronomía típica de Sudáfrica nació gracias a numerosas influencias, convirtiéndola en la mejor aliciente para ahondar en la cultura del país. La comida típica de Sudáfrica es variada, exquisita y muy apreciada en otros países, hasta el punto de ser replicada en restaurantes gourmet en todas partes del mundo. Entre los platos más conocidos se encuentran:

  • Pap: También llamado Poetopap. Son gachas tan famosas que conforman la insignia de la comida sudafricana, se elabora a partir de carne y maíz blanco, aunque también hay versiones hechas de calabaza.
  • Chakalaka: Se suele acompañar el pap con este estofado picante, elaborado con zanahorias, pimientos, chiles, repollo, tomates y judías. Todos están condimentados con curry, cilantro y jengibre. Luego se deja reposar y se sirve frío.
  • Bobotie: Debido a la diversidad cultural de Sudáfrica nació un plato conocido como bobotie, el cual es un pastel de carne de cordero con cebolla picada, pasas, huevos, un toque de curry y trozos de limón. Se le acompaña con arroz amarillo y plátano frito.
  • Boerewors: Son salchichas de carne de ternera mezclada con cerdo y cordero, se condimentan con distintas especias como cilantro, pimienta negra, clavos y nuez moscada. A continuación son embutidas en tripa de animal y mantenidas en vinagre y sal. El resultado es una delicia típica de la gastronomía sudafricana.

La nación del arco iris

Sudáfrica es el punto de encuentro de diferentes culturas, la región meta de migraciones africanas y el eje de numerosas etnias. Comparten 11 idiomas, distintos dioses y costumbres, sin duda el crisol cultural no deja indiferente a nadie, por esta razón al país se le conoce como la nación del arco iris.

A lo largo del tiempo la diversidad de su gente ha desarrollado formas únicas de expresión y para un turista la mejor manera de empaparse de sus ideas, arte y forma de vida, es a través de los festivales que toman protagonismo durante todo el año.

La riqueza cultural de la nación africana se debe en gran parte a su componente histórico. El Cabo de Buena Esperanza era la última parada antes de cruzar el índico hacia las Indias. Allí confluyó la presencia del colonialismo británico y luego holandés, la llegada de inmigrantes asiáticos, árabes y la fuerte cultura propia de las tribus africanas.

El tiempo y su gente

Sin importar en qué temporada del año se visite Sudáfrica, las temperaturas siempre son agradables y las precipitaciones son escasas, el tiempo es perfecto para realizar cualquier actividad sin ninguna clase de inconveniente, factor que vale oro puro.

Por otro lado, la gente es muy amable. Está dispuesta a ayudar, guiar y hacer que cualquier visitante del país aprenda sobre su multiculturalidad, sus costumbres, su gastronomía y paisajes. La alegría y el positivismo lo transmiten con gran facilidad.

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